miércoles, 18 de marzo de 2009

Mi columna "Un genio llamado Albert Einstein" DSZA

El pasado 14 de marzo del presente año festejamos 130 años del natalicio de una estrella, y no precisamente de la televisión, sino de la física: Albert Einstein. Hoy, quiero escribir sobre él, en particular porque sin duda representa un personaje que quizá fue uno de los más aclamados y queridos del siglo pasado –toda una institución-, pero también porque en lo personal lo admiro y le guardo un profundo respeto.

Me gustaría ser físico, sólo por momentos –sobre todo cuando leo de sus trabajos- para poder entender sus teorías, entenderlo a él, eso de la curvatura del espacio tiempo, el efecto fotoeléctrico, la supersimetría etc., descubrimientos que hicieron historia y que sin ellos no se podrían sustentar otros tantos conocimientos que de física en la escuela nos enseñaron. Pero imagínense eran difíciles de comprender hasta para sus colegas contemporáneos, para Albert no fue nada fácil probarlos.

Einstein es conocido especialmente por su “Teoría general de la relatividad” y su ecuación E = mc2, misma que vino a romper con muchísimos años de paradigmas alrededor de la gravedad, aunque cabe mencionar que no fue por este trabajo que recibió el premio Nobel en 1921, sino por su estudio del efecto fotoeléctrico.

A edades tempranas Albert, –aunque no lo crean- no demostró ser un estudiante brillante sino por el contrario, tenía problemas de lenguaje y en realidad mostraba lentitud para aprender, problemas escolares con los que lidio hasta acabada la universidad donde al salir no consiguió trabajo, ya que no era nada grato para sus profesores. Le debe el cariño a las ecuaciones a su tío Jacov quien, cuando era niño y lo llevaba a cazar le explicaba todo en términos de “x” y de “y”, de ahí nació su amor a las matemáticas -mismas con las que sustentó sus teorías.

Einstein lidió con el hambre, la necesidad y la segregación al irse a Suiza, lugar del que posteriormente consiguió su nacionalidad. Contrajo matrimonio con una colega llamada Mileva años después; algunos estudiosos dicen que ella le ayudó al inició de sus investigaciones, otros más contradicen esto argumentando que la relación era distante ya que Albert gustaba de la soledad y era una persona complicada.

¿Machista?, quien sabe, pero basta con leer el contrato que le iba a hacer firmar a Mileva como condición para regresar con ella para saber que no era una persona fácil en las relaciones; condiciones como: llevarle de comer tres veces a su recamara, no dirigirle la palabra a menos que él lo pidiera, no esperar que fuera cariñoso, eran algunas de las clausulas. Einstein confiaba tanto en que su talento lo haría ganar el premio Nobel, que al separarse de ella él le prometió el dinero que recibiría por este galardón para la manutención de sus dos hijos procreados con la también científica.

Albert Einstein es un genio que mostró que no hay nada imposible, que no hay límites más que los que nos imponemos nosotros mismos, que no importa lo que digan los demás, podemos hacer grandes cosas que transformen al mundo, que mejoren nuestro espacio-tiempo, a él se le adjudica la frase: “Los grandes espíritus siempre han encontrado una violenta oposición de parte de mentes mediocres”.

Einstein fue un pacifista empedernido, fue difícil para él ver la destrucción de la guerra, formó comités, escribió manifiestos, todo esto para probar que había mejores caminos para el entendimiento humano. No se puede entender el siglo XX sin este físico judío-alemán-suizo-estadounidense, rompió con Newton y los conocimientos hasta entonces existentes, hizo algo que muy pocos: demostrar que no importa el contexto en el que nos desarrollemos podemos hacer la diferencia, y que por supuesto que habrá ocasiones en que tengamos que luchar contra corriente.

Tímido, retraído, de mirada muy profunda, alocado, despeinado, carismático, con un ángel sin igual, creo que vale la pena recordarlo; y quizá omití demasiados detalles, como, que su vida culminó al lado de su prima, que tuvo dificultad para probar su teoría de la relatividad, que era un excelente violinista… pero esto es porque quiero simplemente que lo traigamos a nuestra memoria, que dediquemos un momento a leer más sobre él y sus magníficas obras para el mundo, a investigar de ese hombre que alguna vez dijo: que “La vida es muy peligrosa. No por las personas que hacen el mal, sino por las que se sientan a ver lo que pasa”, por eso los invito a disfrutar de Albert, no podemos dejar de saber de alguien que hizo con tanto cariño y pasión tantas cosas por el género humano. Ya para finalizar, él alguna vez comentó que tenía tres ideales para afrontar la vida: la belleza, la bondad y la verdad; queridos lectores, hagamos de éstos nuestros estandartes.

http://blogs.librodearena.com/myfiles/hipatia/albert-einstein.jpg

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